Hoy os traigo uno de mis platos favoritos. Está riquísimo y es muy fácil de hacer. Seguro que sorprenderéis a vuestros padres con el resultado final.
INGREDIENTES
MACARRONES.
· 250 gr. DE CARNE PICADA.
· 100 gr. De BACON
· 1 CEBOLLA
· 1Kg. DE TOMATES MADUROS o 1 BOTE DE TOMATE TRITURADO.
· QUESO MOZZARELLA RALLADO
· Un chorrito de vino blanco (opcional)
· Salsa de ají o una cayena (opcional)
· ORÉGANO
· ACEITE DE OLIVA
· SAL y PIMIENTA BLANCA
ELABORACIÓN
Lo primero
que hacemos es poner en una cazuela grande agua a hervir. Cuando comience a
hervir echas sal y cuando esté hirviendo echas la pasta y remueves para que no
se pegue. Cuando la pasta esté hecha, es mejor dejarla “al dente” que no pasada
que luego se deshace (el tiempo que marque el paquete o un poco menos). La
dejamos escurrir mientras hacemos la salsa.
Para la
SALSA
PELAMOS LOS
TOMATES
Ponemos agua a hervir, cuando esté hirviendo, con mucho cuidado
o que os ayuden vuestros padres, introducís los tomates uno a uno, (yo para no
quemarme lo hago con una espumadera) solo unos segundos y a continuación los sacáis
y los metéis en agua con hielo (que tenéis que tener preparada), después solo
tenéis que tirar de la piel y veréis que bien se pelan.
CORTAMOS LOS
TOMATES
Una vez
pelados, los troceamos pequeñito y si no queremos que nos queden las semillitas
lo pasamos por el chino o lo trituramos con la batidora (si no tenéis chino).
Si lo hacéis
con un bote de tomate triturado os saltáis los pasos anteriores, pero yo os
recomiendo hacerlo con tomates frescos.
HACEMOS LA
SALSA
Ponemos en
una sartén o cazuela un poquito de aceite y pochamos la cebolla, cuando esté
bien pochadita (cuanto más la poches menos te la encontrarás luego, así que si
no os gusta mucho pues hacedla bien pero no la queméis, el secreto es hacerla a
fuego muy lento y remover de vez en cuando), echáis el tomate y le añadís sal y
un poquito de azúcar (para que el tomate no esté luego ácido). Lo dejáis que se
vaya haciendo a fuego lento, tapado.
Removéis de
vez en cuando y cuando esté casi hecho le añadís el vino (un vaso de chupito
más o menos). Dejad que se evapore el vino, así que no lo tapéis y vais
removiendo.
Mientras
estáis haciendo la salsa de tomate, en otra sartén echáis aceite y salteáis el
bacon, cuando empiece a coger color añadís la carne (salpimentada) y la vais
haciendo a fuego medio. Una vez que esté, añadís un poco de queso y movéis uno
poquito para que se mezcle todo, después echáis la mezcla a la salsa de tomate,
dejáis que de un hervor y retiráis del fuego.
REHOGAR LA
PASTA
En una
cazuela echáis aceite, pimienta blanca, un chorrito de salsa de ají (es
picante, también vale una cayena pero luego acordaros de sacarla para que nadie
se la coma, y si no os gusta picante pues no le echéis ninguna de las dos cosas) y orégano, cuando esté caliente el aceite añadís
la pasta y removéis bien para que coja el sabor de lo que le hemos echado al
aceite, cuanto más remováis la pasta mejor, cuando ya esté rehogada, lo servís
en una fuente dejando espacio en el centro, como si fuese un volcán, para echar
la salsa boloñesa ahí, añadís queso rallado y un poquito de oregano al gusto y
a comer. Yo lo gratino unos minutos, pero es opcional.







