INGREDIENTES
- 1 Kg de HARINA DE TRIGO
- 50 Gr de LEVADURA FRESCA
(la puedes conseguir en cualquier horno de pan)
- 450 cl de AGUA,
aproximadamente
- 1 cucharadita de sal
ELABORACIÓN
Calientas el agua hasta
que hierva y la retiras para que se enfríe un poco, tiene que estar bastante
caliente pero no hirviendo cuando lo eches.
Mientras se calienta el
agua, tamizas la harina, (deja un poco para luego poder amasar) y la sal.
En un bol grande, echas la
harina y la sal tamizada y haces un volcán.
En el centro del volcán
pones la levadura fresca y la vas deshaciendo
y mezclando con la harina.
Cuando esté bien mezclada
(no tiene que haber trocitos, tiene que estar completamente deshecha la
levadura), vuelves a hacer un volcán y vas echando el agua caliente, y
mezclando. Cuidado porque quema, así que si al principio está muy caliente
hazlo con una cuchara de madera pero es mejor con las manos.
Hay que ir amasando muy
bien, aplastando con los nudillos y estirando y envolviendo con la otra mano,
aproximadamente unos 15 minutos.
Después de amasar con la
mano durante ese tiempo, puedes estirar con el rodillo e ir envolviendo la masa
como en el paso anterior, durante unos cinco minutos.
Haces las formas de los
panes, pero no les cortes ni nada, solo la forma y los tapas con un paño o
papel transparente.
Dejas reposar durante una hora u hora y media para que suba
la masa, mi tía (que era panadera y es la que me ha enseñado la receta) dice
para que “yelda”, creo que así es como se llama a la masa madre que hemos
utilizado y se supone que lo que hace es fermentar la levadura, por eso crece,
de ahí lo de “que yelda”.
Pasado ese tiempo, cortas
los panes y vuelves a tapar dejando reposar una media hora.
Después de ese tiempo, los
metes al horno, que hemos precalentado a 200 – 220º y en el que hemos tenido
agua en la bandeja para que tenga humedad.
Yo los pongo en la rejilla y dejo el
agua en la bandeja unos 10 minutos más. Después saco la bandeja y los dejo
terminar de hacer. El tiempo en el horno es aproximadamente de 45 minutos para
panes medianos, si es más grande pues hasta que veáis que están hechos y si son
individuales, el tiempo de horneado será menor, claro está.
Cuando los saquéis del
horno los dejáis reposar en una rejilla, y tenéis que esperar a que se enfríen
para cortarlos porque así damos tiempo a que el pan “se asiente” (dice mi tía).
Podéis aromatizar el pan con aceites y especias. A mi me gusta mucho, con ajo.
PAN DE AJO
Seguís todos los pasos de elaboración y una vez que lo vayáis a meter en el horno, untáis todo el pan e introducís bien por los cortes, una mezcla de ajo machacado con una guindilla cayena, un poquito de orégano y aceite de oliva.
¡Está buenísimo!
También podéis hacer panes individuales con formas, quedan chulísimos, eso sí, aseguraros que no son muy finos para que queden esponjosos.
